viernes, 13 de marzo de 2009

Zumba que zumba

Zumba que zumba
Por : Alvaro Garcia G.

Zumba que zumba…Zaz, Paz, Paz.
Liberate en la nota de la paz .
Zumba que zumba…Zaz .. Paz .. Paz,
Liberate en la rumba de la paz.

Los niños los domingos se congregan con furor
Juntando sus manitas, sus caritas y su voz.
Los papis y vecinos irradiando su calor
Comparten entusiastas el aroma del amor.

Zumba que zumba…Zaz, Paz, Paz.
Liberate en la nota de la paz .
Zumba que zumba…Zaz .. Paz .. Paz,
Liberate en la rumba de la paz.

Los corazones vibran, henchidos de emoción
Se disfruta la fiesta, son las risas su sabor.
Allí la brisa expande, como flama su vigor.
Se convive en alegría como símbolo de paz.

Zumba que zumba…Zaz, Paz, Paz.
Liberate en la nota de la paz .
Zumba que zumba…Zaz .. Paz .. Paz,
Liberate en la rumba de la paz.

Alli todos acuden y aportan su hermandad
Sus gustos, sus valores, sus ideas y su don
Alli aunque difieran son todos, comprensión
La vida es lo que importa, la vida nada mas.

Zumba que zumba…Zaz, Paz, Paz.
Liberate en la nota de la paz .
Zumba que zumba…Zaz .. Paz .. Paz,
Liberate en la rumba de la paz.

Corazón libertario

Corazón libertario
Por: Alvaro Garcia Garcia

Cuando acudo al llamado que haces
y me doy a quien sufre desdichas
Me conmuevo y reanimo de prisa
Porque libre me siento sirviendo.

Entonces remonto los vientos
y me cubro de alas y viajo
Por espacios que alegres se brindan
Extendiendo sus signos de infancia.

Y deambulo queriendo ser aire
Que se empeña en servir a la vida
Y juego como un par de alas
Que transporta su cuerpo sin miedo.

Sin que el daño aparezca medroso
Desbordado y sin una balanza
Me encantan los sueños de otros
Cuando el estar, el vivir nos alegra.

Tenue y dulce manera de vida
Que se arroja en un mundo incompleto
Como ruego y dichoso alimento
Corazón libertario… ¿tu vuelas sin alas?.

La oruga de kilates

LA ORUGA DE KILATES (Por: Alvaro García García)

Lentamente y de pronto movida por el viento llegó la oruga trazando su propio camino, hasta el lugar más agradable que ella consideró viable para su estadía. Poco a poco fue organizando, limpiando y mejorando su habitad con el más cauto sigilo y sin esperar ayuda alguna.

Pudo percibir que aquellos lares habían estado infectados de nostalgias, pesadumbres, inconformidades y calamidades y que le sería compleja su recuperación y, aunque estaba decidida a transformar el lugar consideraba para sus adentros lo desbastador que se había tornado el inclemente ventarrón al azotar con severidad y sin compasión el complejo y cotidiano ambiente de esa parte del planeta.

Por los destrozos extendidos por doquier la oruga supuso que la vil e insaciable permanencia del inclemente ventarrón había creado incertidumbres por un largo periodo, las señales de abandono latentes por cada rincón de esos contornos establecían la manera como estrepitosamente había logrado menguar las fuerzas naturales hasta hacerlas sucumbir, y arrasar impunemente todo lo que se oponía a su paso en ese espacio expuesto a la esperanza.

Inmóvil, sobre una hoja nacida del entorno en aquella diversa y heterogénea organización, se posó la oruga, y con admirable certeza se dispuso a construir con su mirada, una estructura novedosa que le permitiera ordenar esa realidad que estaba diseñada como un desfiladero. Segura se instaló y trazó acciones precisas que le fueron ofreciendo alternativas para operar por caminos paralelos sobre esa realidad emergente que casi desquiciada se tornaba impaciente antes sus ojos. Sintiéndose asertiva se dejó asesorar por sus apreciaciones.

La oruga, en su acostumbrado silencio y parsimonia habitual, observaba los caminos lineales y equívocos que habían atrofiado cada rincón donde se hallaba ahora y no podía imaginar cómo las alimañas y escorpiones se atrevían a denigrar y crear confusiones con el propósito de socavar sus iniciativas de mejorar esos rocosos y agrestes parajes con sus pequeñas pero precisas acciones, propias de su dinámica cavilación.

Ella se percataba y comprendía de manera global como las alimañas y escorpiones no muy de acuerdo con despejar el entorno, incidían sobre los insectos que deambulaban de un lado a otro sin comprender la esencia de lo que ocurría, ellos manipulados por las viscosas segregaciones que expandían las alimañas y escorpiones permanecían al acecho atraídos por aquellas aromas y desechos y como retribución se manifestaban en continuo movimiento, menospreciando la humilde y sencilla labor que la oruga feliz y llena de alegría y color se posaba entre los ámbitos de la integración.

Interpretaba que las maniobras de todos ellos eran producto de su indefensión ya que se sentían postrados al destino sin tener otras alternativas a donde ir a parar. Dejados al desdén, los incomprensibles residentes habituales aceptaron que la intrusa, paciente y sabia oruga estaba logrando sus propósitos y sin espera se volcaron a intervenir de manera grotesca abucheando, cantando, corriendo, saltando, volando, gritando y retorciéndose del pestilente malestar que los cubría pero en el fondo añorando el regreso del inclemente ventarrón.

Todos los sentían llegar y como notables ayudantes acudían a las viejas triquiñuelas y creencias para maquinar con cuchicheos, risotadas, desaires, despliegue de rabias y prepotentes desplantes e infundir un clima de zozobra, con lo cual solo dejaban escapar su incapacidad y arbitrariedad para recuperarse. Ahora veían los incipientes destellos de una naturaleza colmada de vivacidad y prosperidad que se agigantaba incontrolable.

La oruga aceptó el apoyo de los animales comprensivos que acudieron libremente al amparo de su organización que no era otra que la de acomodar sus vidas a aquella nueva empresa, que se instauraba para estudiar los riesgos y las experimentaciones, procurando establecer en ese mundo de incertidumbre una dinámica de complejidad donde reinara la armonía.
Era incipiente su participación, pero la oruga soportaba que ahora todo ese espacio estuviera alejado de la mezquindad y de la corrupta sapiencia e incomprensión como se manifestaba el inclemente ventarrón.

Sin expresar nada más que la paciencia y la humildad, la oruga abrió el cascaron y apareció una bella mariposa de mil colores y con ella una nueva vida llena de colorido, que emprendió el vuelo, mientras las alimañas y los escorpiones entre sus congojas y desatinos escondieron sus ponzoñas, sorprendidos de la magia que expandía aquella silenciosa e insignificante criatura. La oruga de kilates…

amistad

AMISTAD
Por: Alvaro Garcia Garcia.

Amistad actualmente es:

Turbulencia solidaria e incesante
Principio indeleble e inextinguible
Crisol, molécula, sintagma
Virtud unida, permanente.

Arco y violín inseparable
Critico implacable y libertario
Modelo intachable por la vida
HumiIde palabra protectora.

Es lámpara opuesta a la neblina
Contagio disiente a las acciones
Regocijo perenne y distinguido
Remanso y certera ambivalencia.

Es fiesta refleja y condensada.
Cumulo eterno, conjetura
Caricia tenue, desvelada
Sonrisa dulce inacabada.
Cofradia sincera y melodía
Pudor y confianza sin tapujos
Pero unidad y hermandad
Hasta en el caos a la mano.

domingo, 8 de marzo de 2009

El maestro y los compinches

EL MAESTRO Y LOS COMPINCHES _ Autor: Alvaro García García

§ El mimo comienza en la posición inicial cero/ cero y se desplaza por el espacio escénico llevando consigo el globo desinflado, que le ha quitado otro.
§ Arroja el globo hacia arriba, mientras el otro mimo lo persigue.
§ El maestro observa la escena y trata de detenerlo y le pide le globo
§ El mimo continua su marcha y esconde el globo en alguna parte del cuerpo
§ El maestro le pita y el mimo queda estático y el otro mimo lo requisa
§ El mimo 2 se va llorando porque no le encuentra nada
§ El maestro se acerca lentamente y lo requisa parte por parte, comenzando por las manos e intentará encontrar el globo…y nada
§ El mimo lo tiene bajo el brazo
§ El maestro trata de que levante los brazos
§ El mimo levanta uno bien el alto pero el otro no.
§ El maestro le exige que levante bien los dos brazos
§ El mimo continua haciendo lo mismo
§ El maestro intenta acercarse para levantarle el brazo
§ El mimo se corre rápidamente de sitio
§ El maestro considera que lo ha pillado y le exige que se lo entregue
§ El mimo se retira
§ El maestro se voltea y pide la intervención del público
§ El mimo cambia de lugar el globo se lo hecha a la boca o en el sombrero
§ El maestro le pita y el mimo queda estático con los brazos levantados de la misma manera como lo ha hecho antes.
§ El maestro le levanta el brazo con entusiasmo y nada y entonces lo vuelve a requisar en otras partes del cuerpo y nada.
§ El maestro se siente perdido y hace que contesta una llamada por celular
§ Habla solo a un lado del escenario
§ El mimo saca el globo y tomando por las dos puntas prueba su elasticidad.
§ Y comienza a inflarlo.
§ Saca luego unos polvos mágicos y se los hecha.
§ El globo adquiere una fuerza capaz de arrastrar al mimo.
§ El mimo tira de una manera u otra al globo para mantenerlo en su lugar
§ El mimo comienza una dura lucha con el globo
§ El mimo es sorprendido por el maestro
§ El mimo no tiene otra alternativa que entregárselo y se va.
§ El maestro comienza a pagar caro su osadía
§ El maestro es arrastrado por el globo
§ El maestro viéndose perdido saca de su bolsillo una puya y lo revienta.
§ El mimo 2 lo está observando y ve que el maestro lo ha dañado y llora
§ El maestro ante esa situación, saca dos billetes y se los entrega
§ Maestro se rasca la cabeza y sale sin decir nada
§ Entra mimo 1
§ Mimo 1 y mimo 2 se han confabulado, se alegran, se felicitan y se van abrazados con billete en la mano. Fin